miércoles, 4 de marzo de 2015

Tusk (2014)



Hace unos días cometí el error de ver la película Tusk, de Kevin Smith. Haciendo caso omiso al aluvión de críticas que la calificaban de horrible -he llegado a escuchar a gente calificarla como la peor película de 2014- me dejé llevar por la curiosidad y terminé por darle un visionado.
Porque Kevin Smith ahora se dedica a hacer terror, por si alguien no lo sabía. Yo mismo lo desconocía, y eso que durante muchos años en mi adolescencia rebelde y romántica, tuve a Clerks como mi película favorita. Bueno, al parecer antes de esta horrible Tusk, dirigió un filme titulado Red State que tuvo una muy buena respuesta por parte de la crítica, lo que le ha animado a seguir por esta senda. 
Fue la curiosidad lo que me llevo a hacer oídos sordos a todas las voces que me decían que no malgastase mi tiempo con esta película. Puede que a algunos os ocurra como a mi y que incluso tras leer esta review se os pase por la cabeza verla. No cometáis el error de pensar que por venir de la mano de un director más famoso por sus trabajos en la comedia romántica independiente lo que os vais a encontrar puede ser original o diferente, pues este fue el razonamiento que llevó a mi a verla y ya estáis leyendo el resultado. 

El largometraje no comienza mal del todo, aunque los personajes son absolutamente insufribles, pero la trama es hasta cierto punto interesante e intrigante. Es esto lo que te puede llevar a pensar que quizás la película no esté tan mal, pero conforme van pasando los minutos el filme nos va sumergiendo en un sin sentido que no hay por donde coger. Como espectador uno tiene la sensación de que la trama no va ninguna parte, ni tan siquiera los diálogos, que otrora fueran el punto fuerte de este autor tienen gracia ni aportan realmente valor alguno a la película. 
Los dos personajes principales son absolutamente planos y carentes de interés a pesar de ser prácticamente el motor que mueve la historia, concretamente el protagonista uno no sabe si se supone que es gracioso, detestable o tan detestable que se supone que es gracioso. Los secundarios por otra parte son un despropósito, no enriquecen la historia en ninguna medida y están a medio escribir, ya que casi se caracterizan más por elementos ajenos a la trama que por su participación en la misma. Uno es Haley Joel Osment y bueno, la cosa es que es el crío de The Sixth Sense pero ahora es mayor y gordo, lleva barba y dice tacos, la repanocha. Otro es Johnny Depp y hace de un detective francés muy excéntrico, desternillante. Otro es una tía increíblemente buena,que no puede faltar en cualquier película de Kevin Smith, novia del protagonista, no aporta nada a la historia pero de los treinta minutos que tiene de tiempo en pantalla pasará unos veinte en ropa interior, de modo que de fantástico. 

El filme carece de cualquier noción de ritmo: la primera parte es muy lenta, a continuación todo ocurre en un parpadeo sin que haya espacio para ninguna clase de intriga ni suspense y cuando uno quiere darse cuenta se encuentra en el tercer acto. La trama se paraliza, más que nada porque a pesar de que aún nos encontramos en mitad de la película ya no hay nada que pueda pasar para aportar nada a la historia. Uno espera que quizás pueda haber un giro inesperado o algo que de cierto sentido al argumento, pero nada más lejos de la realidad, lenta y perezosamente el largometraje se va dirigiendo a su conclusión y finalmente termina.
Los diálogos hacia el final de la película se empiezan a volver increíblemente largos sin que aporten nada al argumento y sin que tampoco tengan gracia ni nada parecido. El director por su parte hecha mano de algunos recursos cinematográficos que pudiendo ser interesantes utilizados adecuadamente, aquí uno se pregunta que pintan, un ejemplo de esto es cómo en algunas escenas la cámara nos oculta a uno de los interlocutores, lo que te lleva a pensar como espectador que su identidad puede ser algo sorprendente o inesperado, pero luego cuando se descubre finalmente de quien se trata, no tiene nada de especial, es el personaje que todos dábamos por supuesto que sería. ¿Pero qué coño?

La sorpresa más grande queme he llevado tras el visionado del filme, es como en ninguna de las criticas que he leído se señalaban algo que a mi me parece evidente, que es que la película está clarísimamente inspirada en la película holandesa The Human Centipede. A pesar de que son muchas las personas que han denostado las dos partes de esta saga, para mi son dos obras excepcionales y sin duda de lo mejor que el terror a dado en los últimos años, Realmente esta Tusk viene siendo como un intento de contar la misma historia pero dándole un toque de humor absurdo muy poco inspirado. Elseñor Kevin Smith lleva el concepto de The Human Centipede hasta un punto que resulta ridículo e inverosímil, lo que le quita todo el horror y hace que uno al ver la película no sepa si debería estar sintiendo miedo o riéndose, pero sin tener realmente ganas de hacer ninguna de las dos cosas. 

En fin, le deseo lo mejor al señor Kevin Smith más por nostalgia que por que realmente su filmografía en suma merezca la pena. Eso si, si va a hacer despropósitos como este, mantengase alejado del terror. 

Un saludo.

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